Frente a todas las especulaciones que se produjeron ayer a raíz de una supuesta renuncia del técnico del equipo sub 20 de Santiago Wanderers, Felipe Salinas, el gerente del club porteño, Luis Sánchez Cruz, salió a aclarar la situación, asegurando que el estratega que acaba de salir campeón de la Copa Libertadores su 20 solicitó permiso hasta el lunes para poder descansar de las agotadoras jornadas vividas en Ecuador, tras lo cual se reintegrará como ayudante de Francisco Palladino en el primer equipo del Decano.
«Quieren armar una tormenta en un vaso de leche, el entrenador nos pidió permiso para poder descansar y yo le dije que ningún problema, pero que hablara de eso con Palladino, quien accedió sin problema», cuenta Sánchez, junto con decir que en el último tiempo son muchas las especulaciones que se han generado producto de acciones comunicacionales que sólo pretenden atacar a la actual directiva del club.
Esto se vería reflejado en la pésima relación que mantienen los dirigentes con sus pares de la Corporación, quienes incluso han anunciado acciones judiciales para recuperar la institución. «A nosotros nos gustaría que fueran un aporte y no un permanente foco de críticas y conflictos. Muchos ponen piedras en el camino e incluso han llegado a decir que venimos a robar a manos llenas, pero ¿robar qué?, si esto parar nosotros nunca a sido un negocio, toda vez que muchas veces hay que poner plata porque los ingresos no son suficientes», apunta el gerente wanderino.
Es más, Sánchez Cruz cuenta que el gasto total de la institución está entre los 250 y 300 millones de pesos mensuales, y que buena parte de eso se destina al primer equipo (120 millones aproximadamente), lo que no se sustenta con los subsidios de la ANFP que bajaron hace un tiempo, con el dinero de la televisión, cuyos montos son menores por estar en el Ascenso, y con el borderó, porque el número de asistentes al estadio ha estado por debajo de las expectativas.
«Nosotros le hemos pedido a la Delegación Presidencial jugar con 6 a 8 mil personas, pero no llegan ni cinco mil. Esto se debe también a la campaña de desprestigio en contra de la directiva, pero nosotros tenemos todos los meses que responder igual a los funcionarios, al fútbol joven y al fútbol femenino. Obviamente no podemos invertir en cadetes lo mismo que la «U», Colo Colo o la UC, porque ellos manejan otros presupuestos. Pero en lugar de ser un mérito hacer mucho con poco, es algo que se critica», reflexiona el dirigente, junto con decir que «en este tiempo yo he tratado de ir nivelando las cosas, pero salvo por los partidos con los equipos grandes, sabemos que la recaudación no es un factor que nos aporte mucho».
«Fíjate que hasta nos criticaron por haber realizado el homenaje al equipo sub 20 en el estadio Elías Figueroa, cuando nosotros no éramos los organizadores. Estábamos invitados y fuimos, pero no estábamos a cargo del tema operativo, lo mismo ocurrió en el Congreso. El problema de todo esto es que se pierde la objetividad, porque cuando no te gusta una directiva la idea no es sólo criticar, sino que también debes aportar y no ser una piedra en el zapato, menos si se corre el peligro de politizar la actividad», concluyó el gerente caturro.

