Las remuneraciones al interior del Congreso vuelven a estar en el centro de la discusión. Un informe de febrero de 2026 sobre la dotación del Senado evidencia que hay funcionarios que reciben sueldos incluso por sobre los de los propios diputados.
El documento —que considera a más de 200 trabajadores— muestra que los ingresos más altos se concentran en cargos directivos y del área jurídica. Ahí destacan abogados jefes y secretarios de comisiones, con sueldos que alcanzan los $17,4 millones brutos mensuales.
La cifra no pasa desapercibida. No solo se trata de montos elevados dentro del aparato estatal, sino que en varios casos superan la dieta parlamentaria. De hecho, hay funcionarios que perciben más de $14 millones, lo que vuelve a abrir el debate sobre cómo se estructuran estas remuneraciones en el Congreso.
En la otra vereda auxiliares y personal administrativo aparecen en la parte baja de la escala, con ingresos que parten en torno al $1,5 millones brutos.
Este escenario contrasta con la realidad de la mayoría de los trabajadores en el país. Actualmente, el sueldo mínimo se sitúa en $539 mil, en un contexto marcado por alzas en el costo de la vida, como combustibles, gas y servicios básicos, lo que vuelve a poner en perspectiva las diferencias salariales existentes.

