Limache: una noche negra sin fútbol y con fuego en la tribuna//Fuente Cumbre Deportes

El duelo entre Deportes Limache y Ñublense, programado para las 20:00 horas en el
Bicentenario Lucio Fariña, debía cerrar la jornada sabatina de la Primera División. Pero lo
que ocurrió fue insólito: el partido no se jugó. No por lluvia, no por incidentes, no por
problemas de seguridad pública. Se suspendió por fuego en el techo de la tribuna
preferencial, provocado por un desperfecto eléctrico en un transformador del recinto.
Una imagen que ningún club quiere ver asociada a su nombre.
Chispas, fuego y un estadio sin luz: la noche se derrumbó antes del pitazo inicial
Las alarmas se encendieron cerca de las 19:10 horas, apenas 50 minutos antes del inicio
del partido. Desde el techo de la tribuna preferencial comenzaron a saltar chispas y fuego,
generando preocupación inmediata entre los funcionarios del estadio y los planteles que
ya estaban realizando su preparación previa.
Bomberos y personal municipal llegaron rápidamente, pero el daño estaba hecho: no
había garantías para jugar.
El estadio quedó inutilizable y la suspensión fue inevitable
A las 19:45, autoridades, delegados y representantes de la transmisión televisiva
realizaron la última evaluación. La empresa encargada de reponer la energía informó que
los arreglos tomarían entre tres y cuatro horas, lo que hacía imposible disputar el
encuentro esa noche.
La decisión fue clara: partido suspendido.
La calendarización complicó todo aún más
Reprogramar para el domingo tampoco era opción:
 Ñublense juega Copa Chile el martes 4, recibiendo a Rangers.
 Limache debe viajar al norte para enfrentar a Iquique el miércoles 5.
No se cumplían las 72 horas reglamentarias entre partidos y además se generaba un
problema logístico para ambas delegaciones.
Resultado: El partido queda postergado sin fecha inmediata de reprogramación.

Lo de Limache esta noche no fue un accidente menor. Fue un fallo grave de
infraestructura, un episodio que expone deficiencias en un recinto que ya venía siendo
cuestionado por su estado y su capacidad operativa.

El fútbol quedó en segundo plano. La noticia fue el fuego, la suspensión y la imagen de un
estadio que no pudo garantizar lo mínimo: luz, seguridad y condiciones para jugar.

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