Este sábado 6 de junio la sub-20 jugo un amistoso ante su similar de Brasil en el estadio
nacional. En unos de los pocos partidos que esta categoría juega con público (la mayoría a
puertas cerradas), a pesar de dominar gran parte del partido no pudo quedarse con un
triunfo.
¿CÓMO JUGÓ LA SUB-20?
El equipo de Sebastián Miranda fue muy competitivo, jugó de igual a igual ante Brasil y
contó con una presencia destacada de los cuatro representantes caturros: Cristopher
Valenzuela, Cristóbal Villarroel, Ignacio Flores y Vicente Vargas —todos en el plantel que
conquistó la Copa Libertadores Sub-20 en marzo.
Actuación de los wanderinos
Vicente Vargas (extremo/mediocampo): El más influyente. Arrancó por la derecha,
con aceleraciones constantes, desbordes y centros peligrosos; fue de lo más claro
en ataque y generó varias situaciones de gol, obligando al arquero brasileño a
reacciones rápidas. Jugó con la misma confianza que mostró en la Libertadores
juvenil.
Cristóbal Villarroel (mediocampo central): Pieza clave en la salida y la circulación.
Se asoció bien con Soto y Sandoval, cortó recuperó balones y dio ritmo al juego;
mantuvo la compostura incluso bajo presión y fue un enlace seguro entre defensa
y ataque.
Cristopher Valenzuela (defensa lateral): Muy sólido en marca y prolijo al salir
jugando. Cubrió bien su carril, no sufrió ante los atacantes brasileños y sumó
llegadas de apoyo por banda sin descuidar la zaga.
Ignacio Flores (delantero): Entró desde el banco y dio frescura arriba. Tuvo una
oportunidad clara en el segundo tiempo, luchó cada balón dividido y usó bien su
cuerpo para aguantar y distribuir, aunque le faltó puntería en la definición.
En general: La Roja tuvo orden, tenencia y más de diez llegadas claras; los wanderinos
aportaron experiencia internacional y carácter, fruto de su éxito continental reciente.
Lo que faltó: La vieja deuda: definición. Muchas opciones bien construidas —varias
nacidas de jugadas de Vargas y Villarroel— terminaron sin gol.
¿POR QUÉ PERDIÓ?
Falta de efectividad: Las mejores oportunidades no se concretaron, incluso cuando
los de Wanderers lograron romper la última línea.
Penal polémico: A los 72 minutos, una infracción discutida dentro del área
permitió a Arthur marcar el único gol; fue casi la única llegada clara de Brasil.
Jerarquía en la resolución: Brasil aprovechó su única chance; Chile —con buen
juego colectivo— no tuvo la frialdad para decidir.
¿CÓMO VA ENCAMINADO EL PROCESO?
El balance sigue siendo muy positivo, con una huella fuerte de Santiago Wanderers:
Identidad consolidada: Se juega con balón y protagonismo; los cuatro juveniles porteños
confirman que el proyecto de la cantera wanderina va alineado con el de la selección
nacional.
Calidad probada: Ya ganaron la Libertadores juvenil y compiten de igual a igual ante Brasil;
son base sólida para el Sudamericano Sub-20 2027.
Desafíos pendientes:
Afinar definición y toma de decisiones finales —tarea donde Flores y Vargas tienen
margen de mejora.
Seguir sumando variantes, manteniendo la regularidad del bloque wanderino y
sumando recambio en otras posiciones.
Resumen: Derrota mínima, pero paso firme. Los jugadores de Santiago Wanderers fueron
protagonistas, demostrando que su nivel internacional no fue casualidad y que son parte
esencial del futuro de La Roja juvenil.
Roberto Carvajal

