“La B en riesgo de mutilación: dos clubes bajo investigación y cuatro equipos que podrían salvarse sin jugar”//Fuente Cumbre Deportes

La Primera B vuelve a estar en crisis. No por un gol polémico, no por un arbitraje discutido, no por un fichaje inesperado. Esta vez, el terremoto viene desde los escritorios de Quilín,  donde dos clubes —San Marcos de Arica y Deportes Puerto Montt— enfrentan investigaciones que podrían terminar en la sanción más dura del reglamento: el descenso por secretaría.
Si ambas faltas se comprueban, el impacto sería histórico: La Primera B 2027 se jugaría
con solo 15 equipos, porque desde Segunda División solo asciende uno. Y, además,
cuatro clubes que hoy pelean abajo quedarían automáticamente salvados: Rangers,
Deportes Santa Cruz, Unión San Felipe y Curicó Unido.
El campeonato podría cambiar sin que la pelota ruede.
Capítulo 1: San Marcos, el primer temblor
San Marcos enfrenta una denuncia del directorio de la ANFP por presuntas
irregularidades financieras, un caso que ya está en curso y que podría derivar en
sanciones deportivas. Las faltas investigadas incluyen:
 Declaraciones económicas incorrectas
 Ocultamiento de información
 Incumplimientos reglamentarios graves
Si se confirma, el club podría perder puntos o incluso descender administrativamente.
Capítulo 2: Puerto Montt, el caso “más grave”
El segundo temblor es aún más fuerte. Según reveló Alex Orellana, presidente de Santa
Cruz, el caso de Puerto Montt es “más grave” que el de San Marcos .
La Unidad de Control Financiero de la ANFP recibió antecedentes que indican que:
 En 2025, Puerto Montt retuvo el Impuesto Único del jugador Kevin Hidalgo
 Pero no habría pagado esos impuestos al Estado
 Y en su memoria anual declaró no tener deudas
Si esto se confirma, se configura un incumplimiento económico grave, exactamente del
tipo que ya ha provocado descensos administrativos en el pasado.
La ANFP tiene dos años para investigar y sancionar estos casos.
Capítulo 3: Un torneo que podría quedar con 15 equipos

La Primera B tiene 16 clubes. Si uno baja por secretaría, la categoría queda con 15. Si dos bajan por secretaría, la categoría queda con 14… pero como solo asciende uno desde
Segunda División, el torneo 2027 quedaría igualmente con 15 equipos.
No hay reemplazo automático. No hay ascenso extraordinario. No existe mecanismo para llenar cupos.
El campeonato quedaría:
 Con semanas libres
 Con menos partidos
 Con menos ingresos televisivos
 Con menor competitividad
 Con un fixture asimétrico
La B perdería estructura y credibilidad.
Capítulo 4: Los clubes que se salvarían sin jugar
Aquí está el punto que tú mencionaste, Roberto, y que es clave.
Si San Marcos y Puerto Montt son sancionados, cuatro clubes que hoy pelean abajo
quedarían automáticamente salvados del descenso deportivo:
Rangers
Hoy en zona baja, pero fuera del último lugar. Una sanción a otros clubes lo dejaría
completamente a salvo.
Deportes Santa Cruz
El propio presidente del club es quien destapó el caso. Si Puerto Montt cae, Santa Cruz
queda libre de riesgo.
Unión San Felipe
Un equipo que ha sufrido irregularidad durante el año, pero que se salvaría sin depender de resultados.
Curicó Unido
En reconstrucción tras su descenso desde Primera División, también quedaría protegido.
En otras palabras: la lucha por la permanencia podría resolverse en los escritorios, no en la cancha.
Capítulo 5: La voz de los dirigentes
Orellana lo dijo sin rodeos:

“El reglamento tiene que ser igual para todos. No podemos ser inconsecuentes.”
La presión política ya está instalada. La ANFP no podrá mirar hacia otro lado.
Conclusión del reportaje: la B está en riesgo de mutilación
La Primera B 2026 se juega en la cancha. Pero su futuro se está decidiendo en los
escritorios.
Si se comprueban las faltas de San Marcos y Puerto Montt, la B 2027 no solo perderá
clubes: perderá normalidad, perderá estructura y perderá competitividad.
Un torneo con 15 equipos no es un torneo sano. Es un torneo incompleto. Es un torneo
que arranca herido.
Y lo más grave: Cuatro clubes podrían salvarse sin ganar un solo punto. Y dos podrían
descender sin perder un solo partido.
El fútbol chileno vuelve a demostrar que, a veces, la tabla se escribe con lápiz… y se borra con decreto.

Por Roberto Manuel Carvajal

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