En Viña del Mar, Everton volvió a mostrar jerarquía. El cuadro ruletero derrotó 3-1
a Universidad de Concepción, enviando un mensaje claro en la Liga de Primera:
está para competir arriba… y para hacerlo con autoridad.
El partido comenzó con dominio auriazul. Everton presionó, recuperó y golpeó
rápido. Alan Medina abrió la cuenta, aprovechando un desajuste defensivo del
Campanil. Gol que marcó el tono del partido.
La presión ruletera siguió dando frutos. Nicolás Montiel apareció con decisión
para marcar el 2-0, en una jugada que mostró la intensidad y el ritmo que Everton
impuso desde el inicio.
Universidad de Concepción reaccionó. Luis Rojas descontó y puso el partido 2-1,
abriendo una ventana de esperanza para un equipo que venía golpeado por cuatro
derrotas consecutivas. Pero la ilusión duró poco.
Everton volvió a golpear. Nicolás Baeza cerró el partido con el 3-1, un gol que
reflejó la superioridad ruletera y la falta de respuesta del Campanil.
La derrota profundiza la crisis del Campanil:
Cinco derrotas consecutivas
Siete partidos sin ganar
Decimocuarto lugar con 19 puntos
A solo uno de Cobresal, que marca la zona de descenso
El equipo no encuentra funcionamiento, no sostiene resultados y su panorama se
complica semana a semana.
Everton, en cambio, mostró convicción, ritmo y contundencia. Un triunfo que
fortalece su campaña y que confirma algo que ya es tendencia: cuando Everton
acelera, hace daño; cuando ordena, controla; cuando define, gana.
En Sausalito, Everton ganó con claridad, con oficio y con jerarquía. Universidad de
Concepción, en cambio, sigue sin respuestas y se hunde en la tabla. Un 3-1 que
explica el presente de ambos equipos.
EVERTON 3 – 1 UNIVERSIDAD DE CONCEPCIÓN//Fuente Cumbre Deportes



