La denuncia presentada por la ANFP contra San Marcos de Arica por entregar información
financiera falsa marca un punto de inflexión en el fútbol chileno. No es un caso aislado ni un
error administrativo menor: es la evidencia de que el sistema de control financiero está
funcionando y que las instituciones deberán adaptarse a un estándar mucho más estricto de
transparencia. Y, como efecto colateral, abre una puerta inesperada para Rangers de Talca, hoy
colista de la Primera B, que podría evitar el descenso si el castigo a San Marcos se confirma.
Un hallazgo grave: cifras que no cuadran
La Unidad de Control Financiero detectó discrepancias profundas entre lo que San Marcos
declaró ante la ANFP y lo que reportó a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). Las
diferencias son estructurales:
Capital de funcionamiento declarado a la ANFP: $82.261.000
Patrimonio neto real ante la CMF: –$2.909.444
Y en materia de deuda:
Pasivo informado a la ANFP: $887.285.000
Pasivo real reportado a la CMF: $3.822.068.000
La ANFP lo resume como una “falta de fidelidad e integridad” en los datos financieros.
Las sanciones posibles: del descenso a la desafiliación
El Reglamento de la ANFP es claro:
Si se acredita falsedad intencionada: desafiliación total.
Si se confirma adulteración contable: descenso inmediato a Segunda Profesional.
San Marcos, hoy octavo en la tabla, podría pasar de pelear la liguilla a caer directamente a la
tercera categoría.
La salvación de Rangers: un efecto colateral inevitable
Rangers es el colista de la Primera B, con solo nueve puntos y siete unidades por debajo de la
salvación. Si San Marcos es castigado con descenso o desafiliación, la tabla se reordena
automáticamente, y Rangers evitaría caer por rendimiento deportivo.
No es una maniobra. No es un beneficio discrecional. Es la consecuencia directa de un fallo
disciplinario.
Rangers, como dice el artículo, “mirará con atención esta situación”.
Un caso que abre una pregunta mayor
Así como la venta de Deportes Limache mostró que la nueva ley de concesiones deportivas está
ordenando la propiedad, el caso de San Marcos abre una interrogante inevitable:
¿Están todos los clubes preparados para cumplir con los estándares financieros que ahora exige
el sistema?
Porque si un club presenta cifras tan dispares ante dos organismos oficiales, la pregunta no es
solo qué pasó en Arica, sino cuántos clubes podrían estar en situaciones similares.
El riesgo de estructuras paralelas y “palos blancos”
En Chile, históricamente, algunas SADP han utilizado:
sociedades relacionadas,
vehículos de inversión,
control indirecto disfrazado,
participación cruzada entre empresas,
y estructuras espejo para influir en más de un club o para ocultar pasivos.
Por eso surge una pregunta legítima:
¿Intentarán algunas SADP eludir el nuevo sistema mediante mecanismos indirectos?
La ley de concesiones deportivas ya obligó a vender Limache. El control financiero ahora obliga
a transparentar todo.
El rol clave de la Superintendencia y del Tribunal
La Superintendencia de Sociedades Anónimas Deportivas deberá estar atenta y rigurosa para
evitar:
sociedades espejo,
control indirecto,
ocultamiento de deuda,
y cualquier mecanismo que simule cumplimiento.
El Tribunal de Disciplina, por su parte, deberá resolver el caso San Marcos con criterios técnicos
y jurídicos, porque este fallo marcará un precedente para todo el fútbol chileno.
El 14 de noviembre de 2026: el día en que todo cambia
Ese día vence el plazo para que:
todas las SADP ordenen su propiedad,
todas las instituciones ajusten su estructura financiera,
la ANFP se alinee con la Federación,
y el fútbol chileno entre en un modelo de gobernanza moderno y fiscalizado.
Lo de Limache fue la primera señal. Lo de San Marcos es la segunda. Y no será la última.
Conclusión: el sistema está funcionando, y ahora se verá quién realmente cumple
El caso San Marcos no es un terremoto aislado. Es parte de un proceso mayor donde:
la propiedad se ordena,
las finanzas se fiscalizan,
y la transparencia deja de ser voluntaria.
La nueva ley y los nuevos controles están operando. Y ahora viene la etapa más difícil: evitar
que algunos intenten cumplir solo en apariencia.
San Marcos enfrenta su juicio. Rangers observa su posible salvación. Y el fútbol chileno enfrenta
su prueba más seria en décadas.



